El eCommerce y los bancos en México

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El terreno digital es un amplio conjunto de oportunidades y funcionalidades que permiten interactuar a distancia por medio de una conexión a internet desde el lugar donde te encuentres.

En el ámbito de la economía, específicamente en el área de compra-venta, las Fintech se han convertido en una pieza importante en el engranaje del comercio electrónico, ya que organizan las formas de pago y hacen las transacciones entre comprador y vendedor en cuestión de segundos.

El eCommerce se ha convertido en el principal motor para comprar y vender productos sin tanto esfuerzo y, la pregunta que adviene ante esta situación, refiere a si los bancos tradicionales se considerarían como competencia para las Fintech y el comercio electrónico.

Esto se desprende del dato que refiere a que cuatro de cada 10 compras en todo el mundo se realizan por método web, según un estudio realizado por Disruptive Advertising.

Lo importante a considerar en este aspecto es sobre las posibilidades de sinergia entre ambas para enfocarse más en contribuir al crecimiento económico del país y en la satisfacción de los clientes en cuanto a su experiencia de compra.

En datos, la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera en México, recalca que:

  • El 95% de la población continúa usando dinero en efectivo para pagar compras de hasta 500 pesos.
  • El 32% de la población entre 18 y 70 años no cuenta con ningún producto financiero.
  • En zonas como centro sur y oriente la brecha financiera se agudiza. El 60% en esta región no tiene una cuenta en el banco u otra institución financiera.
  • El 78% de la población no tiene banca por celular.

Es por eso que, ambos sectores – tanto el banco tradicional como las Fintech- tienen sus pros y sus contras que pueden complementarse entre sí para apoyarse, y más que competir, fortalecer la economía del país por medio del comercio y las transacciones monetarias.

Por ejemplo, los bancos además de guardar el dinero en cuentas privadas, también proporcionan créditos para que las Pymes puedan iniciar un recorrido de evolución, y las Fintech aprovechan la tecnología y la red para realizar pagos y transacciones sin tantas trabas. Así como tambíen, los bancos fungirían como los intermediarios para que el envío de efectivo electrónico esté respaldado por una institución oficial.

Además, al existir una adaptación en conjunto se podrá compartir beneficios y fortalecer la protección de datos bancarios para la seguridad de las empresas y del cliente.

En conclusión, la parte profunda a considerar es combatir las brechas de desigualdad que existen, ya sea por falta de infraestructura de red o coberturas y ofrecer varias opciones que se complementen entre sí y vayan dirigidas a un mismo objetivo: el cliente. 

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